
El vino no lo controlamos.
Lo acompañamos.
Creemos en una forma de hacer que nace en la tierra. Observamos, escuchamos e intervenimos sólo cuando es necesario, para que cada vino conserve la energía del viñedo y exprese el lugar de donde viene.
Así nacen nuestros vinos
Del viñedo a la bodega, cada paso responde a una manera de hacer: observar, cuidar e intervenir sólo cuando es necesario. Porque el vino no lo controlamos. Lo acompañamos.
01 — El territorio primero.
Variedades que explican el Penedès
Elaboramos con variedades tradicionales del Penedès para preservar y expresar la identidad de nuestro territorio. Cada uva es una forma de explicar el paisaje, la historia y las personas que lo han trabajado.


02 — El cuidado comienza en el viñedo. Vendimia manual, uva a uva
Vendimiamos a mano y en cajas de 20 kg para cuidar cada uva y seleccionarlo directamente en el viñedo. Porque un buen vino no comienza en la bodega. Empieza mucho antes.
03 — Levaduras autóctonas y fermentaciones espontáneas
Trabajamos con las levaduras autóctonas presentes en la uva y favorecemos las fermentaciones espontáneas para preservar la energía del viñedo. Es ahí donde la vida se abre camino y comienzan las aventuras.


04 — Método tradicional, corcho y mosto
Elaboramos nuestros espumosos siguiendo el método tradicional, inspirados en una forma de hacer que forma parte de la historia del Penedès. Durante la crianza utilizamos tapón de corcho natural, que favorece una evolución más lenta, fina y armoniosa. Para la segunda fermentación utilizamos mosto de uva, que aporta el azúcar de forma natural.

Nace de la tierra. Trabajamos para que perdure.
Hoy
Un camino propio
Seguimos explorando, probando y construyendo un camino propio. Cada vino es una historia por descubrir y una manera diferente de conectar con el Penedès.
Primera comunidad
El impulso compartido
El proyecto toma impulso gracias a una primera campaña de micromecenazgo, que nos ayuda a sacar adelante las primeras producciones y empezar a crear comunidad en torno a nuestros vinos.
2023
El proyecto toma forma
Amat Montané nace oficialmente con la entrada en el Vivero de Bodegas de Vilafranca del Penedès, un espacio que nos permite empezar a vinificar con más recursos, tecnología y criterio.
2018
Las primeras pruebas
Empezamos a elaborar los primeros vinos en el parking familiar. Sin grandes instalaciones, pero con muchas ganas. Pisando uva, probando, aprendiendo y dejándonos llevar por la intuición.
EL
NUESTRO
CAMINO

"El vino no lo controlamos, le acompañamos"
El vino no lo controlamos. Le acompañamos.
Intervenir menos es confiar más: en el viñedo, en el tiempo y en todo lo que no siempre se puede prever.
Trabajamos con mínima intervención y máximo cuidado, respetando los ritmos naturales del vino y tomando decisiones sólo cuando es necesario. Nos gusta observar, escuchar y dejar que cada añada se exprese con honestidad.
No hacemos vinos para esconderlos detrás de la técnica. Hagamos vinos que expliquen de dónde vienen, qué han vivido y hacia dónde quieren ir.
Lo que nos define
Raíces
Venimos de familias viticultoras del Penedès. El vino es nuestra forma de recuperar historias, oficios y formas de hacer que forman parte del territorio.
Exploración
Nos mueve el espíritu inquieto: descubrir, probar y salir del camino marcado. Hacemos vinos para paladares curiosos.
Mínima intervención
Vendimia manual, levaduras autóctonas e intervenciones justas. Dejemos que el vino se exprese sin disfraces.
Equilibrio
Buscamos vinos vivos, limpios y con carácter. Vinos con personalidad pero pensados para disfrutarlos.
Territorio
Variedades locales, viñedos de Olèrdola y materiales como la bota de castaño o las ánforas de barro. El Penedès no es sólo un sitio: es el punto de partida.

El Penedès como punto de partida
Elaboramos nuestros vinos en el Vivero de Bodegas de Vilafranca del Penedès, un espacio compartido que nos permite vinificar con instalaciones profesionales, optimizar recursos y reducir el impacto ambiental.
Los viñedos con los que trabajamos están situados en Olèrdola, en parcelas vinculadas a nuestra familia ya nuestro territorio. Seleccionamos las uvas con criterio y defendemos una relación justa con el viticultor, pagando por encima de la media y poniendo en el centro el trabajo de quien cuida la tierra.
Porque antes de que haya vino, hay viñedo. Y antes de que haya botella, hay personas.
Hoy
Un camino propio
Seguimos explorando, probando y construyendo un camino propio. Cada vino es una historia por descubrir y una manera diferente de conectar con el Penedès.
Primera comunidad
El impulso compartido
El proyecto toma impulso gracias a una primera campaña de micromecenazgo, que nos ayuda a sacar adelante las primeras producciones y empezar a crear comunidad en torno a nuestros vinos.
2023
El proyecto toma forma
Amat Montané nace oficialmente con la entrada en el Vivero de Bodegas de Vilafranca del Penedès, un espacio que nos permite empezar a vinificar con más recursos, tecnología y criterio.
2018
Las primeras pruebas
Empezamos a elaborar los primeros vinos en el parking familiar. Sin grandes instalaciones, pero con muchas ganas. Pisando uva, probando, aprendiendo y dejándonos llevar por la intuición.
NUESTRO
CAMINO

"El vino no lo controlamos, le acompañamos"
El vino no lo controlamos. Le acompañamos.
Intervenir menos es confiar más: en el viñedo, en el tiempo y en todo lo que no siempre se puede prever.
Trabajamos con mínima intervención y máximo cuidado, respetando los ritmos naturales del vino y tomando decisiones sólo cuando es necesario. Nos gusta observar, escuchar y dejar que cada añada se exprese con honestidad.
No hacemos vinos para esconderlos detrás de la técnica. Hagamos vinos que expliquen de dónde vienen, qué han vivido y hacia dónde quieren ir.
Lo que nos define
Raíces
Venimos de familias viticultoras del Penedès. El vino es nuestra forma de recuperar historias, oficios y formas de hacer que forman parte del territorio.
Exploración
Nos mueve el espíritu inquieto: descubrir, probar y salir del camino marcado. Hacemos vinos para paladares curiosos.
Mínima intervención
Vendimia manual, levaduras autóctonas e intervenciones justas. Dejemos que el vino se exprese sin disfraces.
Equilibrio
Buscamos vinos vivos, limpios y con carácter. Vinos con personalidad pero pensados para disfrutarlos.
Territorio
Variedades locales, viñedos de Olèrdola y materiales como la bota de castaño o las ánforas de barro. El Penedès no es sólo un sitio: es el punto de partida.

El Penedès como punto de partida
Elaboramos nuestros vinos en el Vivero de Bodegas de Vilafranca del Penedès, un espacio compartido que nos permite vinificar con instalaciones profesionales, optimizar recursos y reducir el impacto ambiental.
Los viñedos con los que trabajamos están situados en Olèrdola, en parcelas vinculadas a nuestra familia ya nuestro territorio. Seleccionamos las uvas con criterio y defendemos una relación justa con el viticultor, pagando por encima de la media y poniendo en el centro el trabajo de quien cuida la tierra.
Porque antes de que haya vino, hay viñedo. Y antes de que haya botella, hay personas.
Somos Bodega La Llena
y esta es nuestra historia

Un proyecto de vida arraigado en la montaña
La Bodega La Llena nace en Vilanova de Prades, un pequeño pueblo de montaña situado en el extremo de la Conca de Barberà.
Un entorno exigente, con una identidad muy marcada, que dibuja nuestra forma de trabajar y da sentido a todo el proyecto.
Aquí elaboramos vinos naturales de altura, de producción limitada, con una forma de hacer artesanal y una mirada clara hacia el territorio, el paisaje y el futuro rural.
Nosotros
¿Un proyecto de vida????
Tras el proyecto estamos Ernest e Iris.
Somos viticultores, elaboradoras, enólogos, bodegueros, comerciales y todo lo que sea necesario para que el proyecto funcione.
Ernest aporta la experiencia de toda una vida dedicada a la agricultura de montaña. Empezó a hacer vino con solo 10 años, de la mano de su abuelo, y siempre tuvo claro que algún día montaría su propia bodega.
Iris es bioquímica y biotecnóloga, especializada en microbiología y enología. Hija de viticultores, siempre quiso continuar con el legado familiar, aportando conocimiento científico y mirada técnica al proyecto.
Nos unió la pasión por el vino y la agricultura, y de esta unión nació el proyecto con el que salimos al mercado en 2022.
Desde entonces, hemos trabajado, aprendido, evolucionado y consolidado un proyecto que no es sólo nuestro trabajo: es nuestra forma de vida.


Vilanova de Prades
Cuenca de Barberá
Vilanova de Prades es un pueblo de montaña habitado por poco más de 70 personas.
Un entorno frágil pero lleno de valor, donde hacer vino es también una forma de defender el territorio.
Contribuimos activamente a evitar el éxodo rural, mantener el patrimonio y el paisaje agrícola, y recuperar la tradición vitivinícola de la zona.
Nuestro terruño de pizarra (llicorella), conocido aquí como llacurell, es una pieza clave de la identidad de nuestros vinos. Es este suelo, junto con la altitud y el clima, lo que hace que nuestros vinos sean tan singulares.
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